Soy Un Buen Miserable

El otro día estaba comiendo hamburguesa de dragón de Komodo en un puesto de carretilla, cuando una niña vestida con uniforme escolar se me pegó a venderme boletos de lotería.

Como no me interesaba, y me molesta mucho que me jodan cuando estoy comiendo, le dije que no tenía dinero y que no quería comprar ningún boleto de lotería.

La niña insistió, haciendo honor a la mala fama que tienen los niños de ser hiperpelantes, y tuve que negarme más fuerte.

Entonces, con una mueca en la cara, la niña me dijo: "Eres miserable".

Miserables serán tus padres que te ponen a vender boletos de lotería a ti, que sales de la escuela, muchacha.